Elimina el mal olor sin dejar de transpirar

Elimina el mal olor sin dejar de transpirar

Fisiológicamente hablando, el sudor es un fluido compuesto por agua y minerales que, por definición, constituye una función esencial que ayuda al cuerpo a mantenerse fresco y, lo más importante, libre de toxinas. No obstante a ello, en la cultura occidental ha sido vinculado con el mal olor y la suciedad, lo que ha derivado en la necesidad de erradicarlo por completo.


Está comprobado que por sí mismo el sudor es inoloro; es decir, que no tiene ningún olor. Este deriva de la mezcla con las bacterias y residuos de grasa y proteína que se encuentran de forma natural en la piel y que, con el paso del tiempo, se fermentan.


Como lo hemos platicado antes, las bacterias están en nuestro cuerpo para protegernos y lo único que debemos hacer con ellas es mantenerlas en balance, para lo cual es no solo necesaria sino fundamental la transpiración, un proceso a través del cual liberamos toxinas y que permite que nuestro cuerpo esté limpio y cuente con lo estrictamente necesario para su buen funcionamiento


Antitranspirante vs. Desodorante


Los antitranspirantes, como su nombre lo dice, bloquean la transpiración. Son productos llenos de sales y compuestos derivados del aluminio que tapan temporalmente las glándulas sudoríparas impidiendo la producción y excreción de sudor. Por el contrario, los desodorantes protegen y combaten el mal olor, pero permiten la transpiración del cuerpo. 


Esta distinción es de suma importancia. La dicotomía transpirante-antitranspirante ha dado mucho de qué hablar en los últimos años, sobre todo porque hay investigaciones que relacionan directamente a los aintitranspirantes con padecimientos graves como el cáncer y han puesto sobre la mesa la importancia de conocer qué tipo de productos utilizamos día a día en nuestra rutina de cuidado personal y para qué.


Para resumir, podemos decir que el objetivo de los antitranspirantes es eliminar el sudor para mantenerte seco, mientras que el de los desodorantes es mantener en balance el pH de tu cuerpo para eliminar las bacterias causantes del mal olor.


¿Por qué usar nuestros desodorantes?


Nuestros desodorantes tienen como base el hamamelis, una planta conocida por sus propiedades calmantes y antiinflamatorias que, claro está, mantiene desinflamada la piel. También cuentan con mezclas florales con propósitos específicos.


Los ingredientes principales (lavanda y toronja o cedro y árbol del té) son todos antisépticos y antibacterianos. En conjunto con el bicarbonato de sodio, que balancea nuestro pH, mantienen la zona de las axilas equilibrada y lista para transpirar sin producir mal olor. También tenemos un desodorante neutro para las pieles sensibles que prefieren simplemente no oler.


Cualquiera que elijas te mantendrá fresco y libre de manchas, pues ninguno de los principios activos que utilizamos mancha la ropa o la piel.


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