María Violante y la Alta Herbolaria Mexicana

María Violante y la Alta Herbolaria Mexicana

Mi nombre es María Violante. Nací en Hidalgo el 22 de marzo de 1987 con una fascinación siempre latente y cercana a la naturaleza. Desde pequeña, mis momentos más especiales eran cuando acampaba o pasaba días en el campo permitiéndome explorar y conocer todo lo que el mundo vivo tiene para ofrecernos.

 

Debido a ello, con el tiempo elegí estudiar Producción de Artes Escénicas en la Universidad del Claustro de Sor Juana en la Ciudad de México, aprendiendo, entre otras cosas, a gestionar equipos y a organizar ideas para alcanzar sueños.

 

Un día, una buena amiga me pidió ayudarle a organizar un encuentro de parteras en el Altiplano Potosino, en medio del desierto y con mujeres de la zona. Desde el primer momento me sentí atraída por la temática y acepté llevarlo a cabo.

 

Estuve varios días en esta zona preparando todo para este encuentro y familiarizándome con las parteras. Luego de relacionarme con ellas, descubrir su sencillez y enorme sabiduría, me tocó el corazón y logré crear lazos de inmediato con la gente y todo lo bello que me ofrecieron.

 

Con el paso del tiempo y la intimidad de la convivencia, platicaba con todas ellas sobre cómo habían curado a muchísimas personas solo con el uso de plantas medicinales en compañía de la sabiduría transmitida por técnicas ancestrales.

 

Ahí fue cuando sentí un llamado interno a entender más el mundo de la herbolaria, de las técnicas de nuestros antepasados, a cuidar y promover el uso de estas técnicas y, principalmente, a encontrar en las plantas medicinales sabias aliadas para curar diferentes afecciones de la salud.

 

Decidí tomar el camino de la herbolaria mexicana y llevarlo de forma digerible a todas las personas que estén interesadas en cuidar su salud de forma activa y, a su vez, promover el legado cultural de la etnobotánica.

 

Luego de enamorarme, llegó la hora de profesionalizar mi interés, por lo que ingresé al Instituto Tzapín de Medicinas Complementarias, perteneciente a la Universidad de Chapingo, México, ahí estudié diferentes diplomados, tales como: Farmacias Vivientes, Cultivo y Dosificación de Plantas Medicinales y Herbolaria Mexicana para sistemas.

 

A lo largo de mi educación herbolaria, tuve la fortuna de tomar clase con un maestro sensible al idioma y legado de las plantas quien me inculcó que, para realmente conectar con ellas y su sabiduría, había que comerlas, probarlas y olerlas.

 

Fue así que empecé a entender la fuerte necesidad de que las plantas medicinales formaran parte de cultivos de agricultura regenerativa, ya que no solo es sembrar por sembrar, sino que hacerlo de forma consciente es como realmente se puede aportar a la tierra, flora y fauna de cada lugar.

 

Posteriormente estudié Agricultura Regenerativa, Diseño de Keyline y Microorganismos con MasHumus, Jairo Restrepo, maestros del movimiento de agricultura regenerativa y orgánica, y fue ahí en donde desarrollé e impulsé mi pasión por las plantas aromáticas, medicinales, comestibles y su relación con la tierra y con nosotros mismos.

 

Luego de toda mi especialización, mi esposo y yo tomamos la decisión de irnos a vivir a la Sierra Sur de Oaxaca para crear nuestro proyecto de regeneración y sustentabilidad. Eligiendo a su vez, construir nuestra casa y huertos de forma sostenible completamente.


Comenzamos a sembrar plantas medicinales y con el nacimiento de mi primera hija, decidí empezar a crear productos de cuidado personal básicos de forma natural. 

 

Siempre he creído que la belleza viene desde adentro, de cómo balanceas tu alimentación y cómo alimentas a tu piel, por lo que prioricé el desarrollo de tinturas herbolarias y jarabes, los cuales le abrieron paso a otros productos como protectores solares y desodorantes.

 

Luego de largos periodos a prueba y error, me di cuenta que la formulación tenía su grado de complejidad y que todo sería un proceso mucho más químico y profundo, por lo que estudiar Skincare Formulation en la escuela inglesa Fórmula Botánica fue el siguiente paso.

 

Poco a poco fui afinando mis fórmulas y creaciones, hasta que logré vender algunas piezas para un círculo de amigas cercanas obteniendo un éxito rotundo y, gracias a ello, una amiga y clienta convencida me recomendó con una tienda en la ciudad de Oaxaca, la cual nos abrió sus puertas para introducir mis productos y comercializarlos por primera vez.

 

A raíz de ello, dichos productos empezaron a venderse en otras tiendas locales que confiaron en nuestro proyecto, lo que dio lugar a que iniciáramos una nueva siembra de diferentes especies de plantas aromáticas, logrando interesar a mujeres locales de la comunidad de San Sebastián Río Hondo y acercándolas para empezar a crear un proyecto más comunitario y unirnos como una gran familia.

 

Al día de hoy, soy fundadora y CEO de Remedios del Bosque, una marca interesada en la conservación de las plantas medicinales, asi como propiedades naturales  y  uso cosmético de las plantas, con el propósito de nutrir la piel  y mejorar la salud en general, compartiendo saberes ancestrales para que todas las personas que quieran conectar con su bienestar puedan hacerlo de forma activa, fácil y eficiente.